Blog volver

| 11 hábitos que perjudican nuestros ojos


Entre los hábitos más comunes está el frotarse los ojos. Un acto casi reflejo que realizamos al estar cansados, estresados o porque simplemente nos pican. Si las manos no están limpias puede generar una infección o dañar la córnea.

Pero no es el único gesto que realizamos de forma inconsciente, a continuación, os detallamos algunos:

- El uso de dispositivos electrónicos. Aunque algunos nos vemos obligados a pasar horas frente a la pantalla por nuestros trabajos, este hábito seca nuestros ojos y cansa los músculos, ya que parpadeamos menos.

- Leer con poca luz o en movimiento. La ausencia de una buena fuente de luz o el movimiento, pueden causar vista cansada al esforzarnos más en ver las letras.

- No protegerse del sol o la nieve. Solemos tener cuidado con la exposición de nuestra piel al sol, pero no hacemos lo mismo con nuestra vista. No proteger los ojos de los rayos UV con unas gafas de sol, por ejemplo, o incluso mirar directamente al sol, puede acabar en degeneración macular.

- Limpiar las lentillas con agua. Lo importante no es la lentilla en sí misma, si no que se trata de objetos que entran en contacto directo con la superficie del ojo y pueden convertirse en un vehículo de infecciones.

- Fumar. La exposición al humo acelera la degeneración de la retina. Diversos estudios lo han relacionado con afecciones oculares como las cataratas, el glaucoma o la retinopatía diabética.

- El uso continuo de colirio y gotas. Su uso debe estar asesorado por vuestro oftalmólogo, ya que, si los usáis en exceso, puede generar el efecto contrario, es decir, tus ojos se verán más rojos. Se produce una especie de dependencia a este tipo de soluciones oftálmicas y dejan de tener el efecto esperado.

- El consumo de aspirina. Puede que os sorprenda, pero el consumo excesivo de ácido acetilsalicílico, nos hace más propensos a la degeneración macular.

- Nadar sin usar gafas protectoras. Las piscinas tienen productos químicos que producen irritación e incluso ceguera temporal, igual que el mar exceso de sal y residuos humanos.

- Una mala alimentación. El colesterol alto, la presión elevada y un alto nivel de azúcar en sangre pueden dañar nuestra vista e incluso desembocar en ceguera, una de las peores consecuencias de la diabetes.

Y, por supuesto, una de las más importantes, no realizar revisiones periódicas, ya que permiten detectar y tratar lo antes posible cualquier alteración visual.

Desde Todo Óptica te animamos a que nos visites si notas cualquier alteración en tu visión o para realizarte las revisiones necesarias. Aprovecha tus vacaciones para concertar una visita con tu óptico de confianza. ¡Te esperamos!

Volver