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| Acromatopsia



La acromatopsia o monocromatismo es una anomalía visual hereditaria que tiene como consecuencia el no poder apreciar los colores, tan solo se percibe el blanco, el negro, el gris y toda su gama de tonalidades.

Si seguís este blog estaréis familiarizados con los conos, las células fotorreceptoras que se encuentran en la retina y que son los responsables de que podamos ver y distinguir los colores.

Esta anomalía congénita va asociada a una gran sensibilidad a la luz, fotofobia, y también a una visión reducida.

La acromatopsia la padece un mayor número de hombres que de mujeres porque, al igual que otra anomalía visual, el daltonismo, está relacionado con el cromosoma X. Los hombres heredan solo un cromosoma X, mientras que las mujeres heredan dos copias de este cromosoma; para que esta mutación afecte a las mujeres debería estar presente en los dos cromosomas.

Está considerada una enfermedad rara ya que se ha detectado que puede afectar a 1 de entre 33.000 personas.
Los síntomas pueden aparecer desde la niñez o desarrollarse con el tiempo, también pueden surgir por causa de alguna enfermedad como la distrofia macular.

Para el diagnóstico de la acromatopsia, el oftalmólogo cuenta con una serie de test y análisis genéticos.

Al ser una enfermedad hereditaria, los familiares deben saber que existe un alto riesgo de que sus hijos padezcan esta alteración.

No tiene tratamiento, pero sí se puede intentar obtener la máxima calidad visual con el uso de gafas graduadas y lentillas para corregir la agudeza visual, y gafas con lentes tratadas con filtros protectores, que protejan la visión frente a la luz y los rayos solares para intentar contrarrestar los síntomas de la fotofobia.

Todo Óptica os recomienda que, ante cualquier anomalía o deficiencia visual, vayáis a revisar vuestra vista para encontrar la solución más adecuada.

¡Todavía estáis a tiempo de Disfrutar el Doble y llevaros unas gafas de sol gratis con vuestras gafas graduadas!

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