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| Cambios en la visión durante el embarazo



El embarazo supone una revolución a nivel hormonal en la mujer. También experimenta distintos cambios fisiológicos que producen alteraciones como puede ser el ardor de estómago, las náuseas matinales o la somnolencia, pero hay otros cambios a los que no se les presta la debida atención, como los que se producen en la visión, los grandes olvidados.

Los cambios que se producen en la visión son relativamente normales, un efecto secundario habitual y normal, durante el periodo del embarazo. Es más, hay ocasiones, en las que estos se producen antes de saber que existe el embarazo.

Es cierto que este tipo de cambios son reversibles, que no todas las personas los sufren al mismo nivel y que en algunos casos ni siquiera se perciben.

Cambios más habituales:

Visión borrosa:

> La alteración de las hormonas produce hinchazón en los tobillos o la cara, debido a la retención de líquidos. Esta retención también afecta a nuestra visión, produciendo un aumento en el grosor de la córnea, edema de la córnea, que puede producir esa visión borrosa.

> También se pueden producir cambios en el grosor y curvatura del cristalino, perdiendo su capacidad acomodaticia, sobre todo en gestantes hipermétropes.

> Cambios en la graduación a partir de la semana 32 de gestación. En la mayoría de los casos este aumento de las dioptrías es transitorio y vuelve a su estado anterior entre las 6 -8 semanas después del parto.

> En algunos casos, esta visión borrosa puede ser resultado de otros problemas como la preeclampsia (hipertensión arterial durante el embarazo) o la diabetes gestacional (diabetes inducida por el embarazo), que sí requieren de un seguimiento especial.

Sequedad ocular:

Debido a los cambios hormonales tanto la cantidad como la calidad de las lágrimas puede verse afectada, causando escozor y enrojecimiento de los ojos. Se puede tratar con lágrimas artificiales, consultando siempre al oftalmólogo.

Intolerancia a las lentillas:

Por todos los síntomas descritos anteriormente, cambio en la curvatura de la córnea y la sequedad ocular, puede que las lentillas produzcan irritación o sensación de incomodidad, por lo que sería conveniente alternarlas con gafas.

Diabetes:

Casi un 30% de las embarazadas con diabetes previa, suele desarrollar retinopatía durante la gestación, que afecta a los vasos sanguíneos de la retina. Controlar los niveles de azúcar es fundamental, para el bebé y la madre.

Aunque, como ya hemos mencionado, la mayoría de los síntomas desaparecen unas semanas después del parto, desde Todo Óptica queremos recordaros la importancia de la salud visual y su control, también durante el embarazo.

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