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| Creencias populares sobre la vista que no son ciertas



En muchas ocasiones hemos comentado que prácticamente el 90% de toda la información que recibimos del exterior se produce a través del sentido de la vista. Por eso, no es de extrañar que a su alrededor existan un montón de creencias, muchas que han pasado de generación en generación y otras más recientes alentadas por las búsquedas que hacemos en internet, y que no tienen ninguna base científica.

Una de ellas y de la que hemos publicado recientemente una entrada, es la de que si vemos la televisión de cerca se puede dañar nuestra visión. Si bien los televisores antiguos emitían pequeñas radiaciones, los televisores actuales no. Lo único que pueden producir, si la observamos más cerca de lo recomendable, es fatiga visual temporal, que podemos solucionar descansando. Eso no quiere decir que, si necesitamos verla más de cerca, no sea síntoma de padecer miopía y deberíamos recurrir a un examen ocular.

Otro de los casos que ha ocupado más noticias en las redes es el efecto dañino de la luz azul de los aparatos electrónicos. Los comentarios eran auténticamente alarmantes y los últimos estudios le han restado importancia. Si bien es cierto que utilizar las pantallas durante mucho tiempo puede producir sequedad ocular y fatiga visual, lo podemos contrarrestar haciendo descansos cada cierto tiempo.

Con respecto a las lentes de contacto existen multitud de creencias erróneas, como que se pueden perder dentro del ojo, que no sirven para corregir el astigmatismo, que son incómodas, que pueden causar infecciones…

Con respecto a la primera, es prácticamente imposible, ya que la membrana que cubre y protege nuestros ojos evita que ningún objeto vaya hacia la parte de atrás del ojo.

Por otra parte, los continuos avances tecnológicos han hecho que las lentes de contacto sean más fáciles de adaptar, más cómodas y ofrecen más opciones.

Y por supuesto, con unos mínimos cuidados y una higiene adecuada, es bastante difícil que se pueda producir ninguna infección.

En relación con el uso de gafas también hay creencias erróneas: si usas las gafas de otra persona, cuando no las necesitas, puede dañar nuestra visión. Por supuesto que es falsa, las gafas no tienen el poder de efectuar cambios en nuestro globo ocular, lo único que podemos conseguir es un dolor de cabeza, si no las necesitamos.

Tampoco el uso de las gafas nos vuelve dependientes, seguro que en alguna ocasión has oído comentar que cuando empiezas a usarlas, cada vez las necesitas más. Realmente esto es debido a que cuando empiezas a usarlas eres consciente de lo mal que veías antes.

Hemos dejado para el final el famoso mito de las zanahorias, es cierto que contienen betacarotenos que el organismo convierte en vitamina A y que la deficiencia de esta vitamina puede llegar a producir ceguera, pero no vamos a ver mejor por consumirla. Es importante tener una dieta sana y equilibrada para la salud general de nuestro cuerpo.

Desde Todo Óptica te recomendamos que antes de creerte lo que puedas oír sobre tu salud visual, acudas a la consulta de tu óptico/optometrista ante cualquier duda o problema.

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