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| Degeneración macular

La degeneración macular, también conocida, como DMAE (degeneración macular asociada con la edad), hace su aparición con mayor frecuencia en personas de más de 60 años y es una de las principales causas de pérdida de visión.

La mácula ocular es la zona de la retina con mayor densidad de células fotorreceptoras y que nos permite distinguir los detalles de lo que vemos. En nuestro ojo, la córnea y el cristalino actuarían como un proyector y la mácula, como el lienzo sobre el cuál se proyecta.

Síntomas:

- Visión borrosa.
- Los colores, aunque se distinguen, se ven distorsionados.
- Las líneas rectas se ven deformadas y los objetos con un tamaño distinto al real.
- Se necesita aumentar la luminosidad para poder leer.
- Se produce el deslumbramiento cuando se mira a una fuente de luz.
- Dificultad para adaptarse a los niveles bajos de luz.
- Disminución de la intensidad o el brillo de los colores.
- Dificultad al reconocer rostros.

Se suele utilizar el test de la Rejilla de Amsler, para detectarla.

 












1. Sitúese a unos 35 cm. de la pantalla.
2. Realice prueba primero con un ojo y después con el otro.
3. Mire fijamente el punto central de la rejilla. El punto no debe desaparecer.
4. Hay que hacer la prueba con la rejilla blanca y después con la negra.

Tipos:

- Degeneración macular húmeda.  Se produce por el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos que exudan sangre y fluidos que se depositan y acumulan en la mácula. La pérdida de agudeza visual es más rápida. El tratamiento permite frenar o ralentizar el desarrollo de la enfermedad.

- Degeneración macular seca. Ocurre cuando las células de la mácula, sensibles a la luz, se deterioran ocasionando que la visión central se nuble. Sus síntomas aparecen de forma gradual e incluyen la visión borrosa, la dificultad para reconocer objetos, la falta de luz y la dificultad para leer. Lo habitual es que la degeneración macular asociada a la edad se detecte cuando ya se ha producido un deterioro apreciable de la visión central, generalmente en un solo ojo, aunque es posible que posteriormente afecte también al otro.

Factores de riesgo:

- Edad. Es más frecuente en personas mayores de 60 años.
- Antecedentes familiares y genética. Esta enfermedad tiene un componente hereditario. Los investigadores han identificado varios genes que están relacionados con el desarrollo de este trastorno.
- Raza. Es más frecuente en individuos de raza blanca.
- Tabaquismo. Fumar o estar expuesto de manera regular al humo del tabaco aumenta el riesgo de tener degeneración macular.
- Dieta rica en grasas. Puede aumentar las posibilidades de que la degeneración macular temprana o intermedia avance a un estadio más grave de la enfermedad.

Para detectar la degeneración macular seca, se recomienda realizar una prueba de agudeza visual, un examen con dilatación de las pupilas o una tonometría realizada por un especialista.

En Todo Óptica, te recomendamos revisiones periódicas para detectar a tiempo cualquier tipo de patología, así como una dieta sana y variada que ayude a proteger tus ojos.

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