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| El uso de dispositivos electrónicos y sus consecuencias para la vista

No hay duda de que las nuevas tecnologías tienen infinidad de ventajas. Sin embargo, es ahora cuando empezamos a ver cuáles son las consecuencias de uso ( y sobre todo del abuso) de algunos aparatos electrónicos. Para cuidar de nuestra salud visual es necesario tener en cuenta ciertas consideraciones, con el fin de contrarrestar los efectos negativos que pueda tener sobre nosotros a largo plazo.

Haz la cuenta ¿cuántos dispositivos tienes? ¿Cuántas horas pasas mirando una pantalla? Seguro que muchas. De hecho cada vez es mayor el número de dispositivos electrónicos que utilizamos a lo largo del día: trabajamos con el ordenador, nada más salir del trabajo miramos el móvil, llegamos a casa y nos ponemos a ver la tele o a 'googlear' con la tablet, y así día tras día. Termina siendo incontable la cantidad de horas diarias que pasamos delante de este tipo de aparatos, aunque en muchos casos es sencillo: a todas horas excepto mientras duermo.

Hace unos años reñíamos a los más pequeños por estar tantas horas delante del televisor por miedo a que, a la larga, pudiera repercutir en su vista, y ahora no hay un momento del día en el que no tengan delante algún tipo de dispositivo y, probablemente, mucho más dañino que la propia televisión.

El uso frecuente de estos aparatos puede provocar múltiples problemas en el organismo, ya sean en las articulaciones por hacer repetidamente determinados movimientos, dolores de espalda, obesidad, sedentarismo, insomnio, estrés visual, etc.

Centrándonos en el estrés visual o astenopía. Se trata de un problema que afecta a más del 80% de personas que pasan periodos prolongados de tiempo delante de una pantalla. Algunos de sus síntomas más frecuentes son vista cansada, dificultad para enfocar, visión borrosa, dolor de cabeza, etc.

Son muchas las personas que por cuestiones de trabajo tienen que pasar mínimo 7-8 horas delante de una pantalla, a lo que se le suma el uso que se le dá después del trabajo. Algunos de nuestros consejos para quienes no tienen más remedio que hacerlo, podéis recordarlos en nuestro post sobre vista cansada, pero podemos resumirlos en:

* Mantener una cierta distancia al aparato.
* Trabajar a un brillo adecuado y con un tamaño de letra fácilmente legible.
* Estar rodeado de una buena iluminación, nunca hacerlo a oscuras.
* Hacer descansos cada cierto tiempo.
* Utilizar lágrimas artificiales para evitar la sequedad ocular.

Pero en el caso de los niños, hay que tratar de evitar que pasen tanto tiempo frente a las pantallas. Os recomendamos que fomentéis que salgan a divertirse a la calle y que se limite el número de horas que pasan con estos aparatos, ya que si no, probablemente en la adolescencia ya hayan desarrollado varias afecciones visuales.

¿Te quedan dudas? Pásate por nuestra ópticas de Valladolid o Madrid y te asesoraremos sin compromiso.

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