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| La importancia de los párpados para la salud visual


Los párpados constituyen la protección de uno de los órganos más sensibles, los ojos. Pero no sólo eso, también llevan a cabo una serie de funciones activas y en cuanto a la visión, su cometido va más allá.

Sin párpados no es posible que exista la película lagrimal. Se trata de una pequeña capa líquida que envuelve la córnea y la conjuntiva del ojo. Esta fina membrana se encarga de protegerlas, así como de humedecer el ojo, una función esencial para nuestra salud visual. El mayor componente de la lágrima es el agua, aunque también se forma a base de lípidos y proteínas, fundamentales para conservar la estructura. Estos lípidos se producen en el párpado. La película lagrimal se quiebra dando paso a pequeñas zonas de sequedad en la superficie. Se repone cuando parpadeamos. Además, guía la lágrima hacia el exterior de la superficie ocular y la mantiene limpia.

Cuando un cuerpo se aproxima al globo ocular, los párpados se cierran en un acto reflejo para proteger el ojo. De la misma manera, al mirar hacia abajo, el párpado superior sigue el movimiento del ojo para no dejarlo al descubierto y expuesto a diferentes elementos.

Además, son un gran aliado a la hora de dormir. Y es que para conciliar el sueño dejamos de lado cualquier tipo de información que proviene del exterior cerrando los ojos.

También nos ayudan a protegernos del exceso de luz.

No sólo los párpados realizan la función defensiva de la zona ocular, también las pestañas, entendidas como su prolongación. Llevan a cabo la acción de contener o desviar cualquier partícula en suspensión.

Desde Todo Óptica te recordamos que los ojos son muy delicados y sensibles, por lo que la zona ocular requiere de un cuidado y atención especial. Te aconsejamos realizar controles de salud visual al menos una vez al año. ¡Ven a visitarnos!

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