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| La vista y los colores

En condiciones normales se cree que una persona puede percibir hasta un millón de variedades cromáticas, esto de debe a unas células sensibles al color y ubicadas en la retina llamadas conos y bastones. Los conos son los responsables de la visión del color y son capaces de distinguir entre cien variedades cromáticas de tres colores azul, rojo y verde y el cerebro combina estas variaciones. Los conos son responsables de la definición espacial debido a sus conexiones nerviosas con el cerebro.  Los bastones son sensibles a la intensidad lumínica, responden al brillo y al contraste y no tanto al color. Son los responsables de la visión nocturna.

Los colores  interpretan las distintas longitudes de onda de la energía  que llamamos luz y que nuestro sistema visual nos permite ver. La parte visible para nosotros de la luz solar se sitúa entre los rayos infrarrojos y los ultravioleta, la descomposición de esa luz es lo que llamamos espectro visual.

Percibimos los colores por las propiedades que tienen los distintos materiales de absorber  y reflejar la luz. La luz se refleja en los objetos y llega hasta nuestros ojos a través de la córnea, luego pasa a la pupila que refleja esta imagen en la retina y el globo ocular, allí es absorbida por las células fotosensibles (fotorreceptores) que reconocen las distintas longitudes de onda de la luz. Estos fotorreceptores  envían señales al cerebro que los procesa y nos permite distinguir los colores y la percepción del mundo que nos rodea.

Si estos fotorreceptores no funcionan correctamente nos podemos encontrar con patologías como el daltonismo  en sus diferentes tipos.

La vista es un mecanismo muy complejo al que debemos prestar una atención adecuada, desde Todo Óptica te animamos a que la des toda la importancia que se merece ya que es el sentido más importante de los que disponemos.

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