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| Lentes Progresivas


Existen tres clases genéricas de lentes:

Monofocales: que tienen una única graduación para una distancia en concreto, generalmente de entre 35-40 cm, que suele ser la distancia para la lectura, muy comúnmente utilizada para la vista cansada.

Bifocales: Son aquellas a las se las puede ver distinguir una media luna formada en la lente. La parte superior lleva la graduación de lejos, cuya distancia se enfoca a más de 1m y la inferior que se ajusta a la distancia de cerca que cada persona escoja. Sin embargo, este tipo de lente, no enfoca a distancia intermedia.

Y luego existe una clase de lente que permite ver en todas las distancias con las mismas gafas. Nos referimos a las lentes progresivas, que han revolucionado la industria de la oftalmología.

Se caracterizan por que la parte inferior del cristal está graduado para ver de cerca, la central para la visión a distancias intermedias y la superior para identificar objetos lejanos.

Aún así con  todas estas variaciones, el cristal no deja ver cortes por lo que la estética queda intacta. Con estas lentes contamos con una visión más nítida y precisa en todas las distancias.

La lente progresiva ha sido la mayor invención tecnológica de este siglo en cuanto a oftalmología se refiere. Essilor es el creador de esta lente cuya marca llamó Varilux. Desde 1959 ha habido cinco generaciones de lentes progresivas que la han hecho líder de mercado y la más vendida en el mundo.

Actualmente son las lentes más utilizadas. En Todo Óptica, queremos desmentir algunos de los mitos generados a lo largo del tiempo:

Nunca me adaptaré a ellas y/o me mareo al ponérmelas”.
Seguro que has escuchado esto a alguien que acaba de comprarse gafas con lentes progresivas. Generalmente usuarios primerizos que nunca han llevado gafas.
Sí que es cierto que las primeras veces puede causar una sensación de molestia o de mareo pero es porque la vista necesita reajustarse a las diferentes y nuevas potencias de refracción que aportan las lentes progresivas. Estas posbles molestias se pasan con el tiempo.

“Siento que me voy a caer por las escaleras”.
Es común una sensación de inestabilidad cuando la visión no está acostumbrada a usar lentes progresivas porque al subir las escaleras, miramos en la parte inferior del cristal, que suele estar adaptado para distancias cortas de 40 cm; por lo que al subir escaleras, las veremos desenfocadas, creando dicha sensación. Pero la corrección es simple, inclinar un poco más la cabeza, un movimiento que terminaremos adoptando y acomodándo a nuestros ojos.

“Son gafas bifocales”.
Como hemos explicado al principio, la diferencia está en que las lentes progresivas consiguen enfocar a distancias medias, cosa que con unas lentes bifocales, no es posible.

“Tardaré meses en acostumbrarme”.
El periodo medio de adaptación es de dos semanas, aunque hay que tener en cuenta la edad y el tipo de presbicia. Para una rápida adaptación se recomienda llevar las gafas nuevas a diario y casi todo el día.

Ven a Todo Óptica si aun tienes alguna duda y descubre la revolución en gafas graduadas, con lentes progresivas. Te asesoramos personalmente a la hora de escoger las lentes más adecuadas a tu problema visual.

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