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| Mitos sobre los oídos: verdades y mentiras



Alrededor de casi todos los sentidos se han desarrollado distintos tipos de mitos y leyendas, hace un tiempo dedicamos dos blogs a las leyendas alrededor de la salud visual y hoy lo vamos a dedicar a los mitos relacionados con el oído.

Vamos a empezar por uno que, seguro, habéis oído alguna vez:

> Tener las orejas grandes es símbolo de ser más inteligente. Por supuesto es falso relacionar el tamaño de las orejas con el cociente intelectual pensando que un mayor tamaño nos permitirá recoger más información, ya que la capacidad auditiva está configurada en el oído interno y no en la parte exterior.

> Escuchar música con un volumen alto, no afecta al oído. Falso, una de las mayores preocupaciones de la OMS es el aumento de la pérdida auditiva de los jóvenes, debido al uso constante y a un volumen alto de la música a través de los auriculares.

> La discapacidad auditiva intensifica los otros sentidos. Verdadero, esta capacidad se llama plasticidad cerebral o neuroplasticidad. Hay estudios que han demostrado que las personas con problemas de audición tienen el sentido de la vista y el olfato más desarrollados, al igual que la discapacidad visual agudiza el sentido del oído.

> No existe tratamiento para los acúfenos o tinnitus. Falso, los acúfenos son zumbidos, pitidos o ruidos que no provienen del exterior y que suelen ser bastante molestos. Su causa puede ser de distinta índole y suelen desaparecer con el tiempo, aunque hay veces que se puede necesitar algún tipo de tratamiento.

> Es necesario limpiar los oídos con frecuencia. Falso, los oídos tienen un sistema propio de autolimpieza y de ninguna manera es aconsejable utilizar bastoncillos de algodón para su limpieza. Con una limpieza rutinaria es suficiente para eliminar las impurezas que se puedan acumular.

> Un traumatismo craneal puede causar una pérdida repentina de la audición. Verdadero. Un traumatismo debido, por ejemplo, a un accidente de automóvil, puede producir una pérdida total o parcial de la audición, por lo que debe ser tratado con urgencia para paliar en lo posible esta pérdida.

> Los oídos no deben revisarse con la misma frecuencia que los ojos. Falso, aunque solemos revisar con más frecuencia la vista, el oído suele ser el gran olvidado y deberíamos revisarlo con la misma regularidad, ya que detectar algún problema de audición a tiempo puede ser clave para frenar su proceso degenerativo.

> La pérdida de audición está relacionada con la edad. Falso, la pérdida auditiva puede aparecer a cualquier edad, incluso en niños. Esta es una falsa creencia que está relacionada con la anterior, por eso, tendemos a descuidar las revisiones auditivas.

En Todo Óptica de la calle Labradores disponemos de un gabinete auditivo especializado y equipado con la última tecnología para un estudio integral de la audición.

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