Blog volver

| ¿Qué es la visión estereoscópica?


Por norma general, nosotros poseemos visión estereoscópica de manera natural, a través de la visión binocular.

Nuestros dos ojos, gracias a la separación existente entre ellos, son capaces de recoger una imagen ligeramente diferente cada uno. El cerebro se encarga de hacer de esas dos imágenes una sola, calculando la distancia a la que se encuentran, obteniendo así una sensación de volumen o profundidad. Por lo tanto, esto es lo que nos permite poseer visión estereoscópica o visión tridimensional.

Esta visión estereoscópica será mayor cuanto más cerca esté el objeto. Mientras que, para objetos más alejados, las imágenes serán menos dispares, por lo que la visión estereoscópica se reducirá.

Sin embargo, no se nace con esta capacidad de visión estereoscópica al completo, sino que  se va desarrollando con los años. Incluso, puede haber quien no la termine de desarrollar por completo en su vida, debido a algún tipo de problema en los ojos o el cerebro.

Existen unos factores claves para poder disfrutar correctamente de esta visión:

- Óptimo funcionamiento y alineación de ambos ojos.

- Percibir una imagen similar en los dos ojos.

- Imágenes con cierta disparidad horizontal. Las variaciones verticales no poseen importancia en cuanto a creación de sensación de volumen.

- Correcto funcionamiento del cerebro.

Se podría decir que el origen de esta visión se sitúa en 1838, cuando se construyó el primer aparato que permitía percibir una imagen en tres dimensiones, conocido como estereoscopio.

A partir de ahí, estas son las aplicaciones que se le han dado a la visión estereoscópica:

• Cámaras fotográficas en 3D en los años 30.

• Estereogramas, que son imágenes especiales que permiten visualizar una ilusión óptica de profundidad, sin ningún equipamiento especial para ello.

• Películas de cine con el formato Digital 3D.

• Televisión 3D, recientemente.

Ahora ya sabes en qué consiste la visión estereoscópica pero si aún tienes alguna duda, en Todo Óptica te asesoraremos sin compromiso.

Volver