Blog volver

| Retinopatía Diabética

Diabetes del tipo 1, se la denomina también como juvenil o insulinodependiente, se desconoce la razón por la que se produce una segregación insuficiente de esta hormona y requiere su administración diaria. Los síntomas pueden ser sed, pérdida de peso, cansancio, trastornos visuales…

Diabetes de tipo 2, llamada de la edad adulta o no insulinodependiente, las causas principalmente son el exceso de peso corporal y la poca actividad física. Hasta hace poco este tipo sólo se observaba en adultos pero últimamente también se manifiesta en niños. Los síntomas son parecidos a los del tipo 1, pero menos intensos, por ello la enfermedad se diagnostica cuando lleva años de evolución unida a otras complicaciones.

Diabetes gestacional, se caracteriza por el aumento del azúcar en sangre durante el embarazo, las mujeres con diabetes gestacional pueden evolucionar a la diabetes del tipo 2. Se diagnostica con pruebas prenatales.

Una de las consecuencias más frecuentes de la diabetes es la retinopatía diabética, que se ocasiona cuando esta daña los pequeños vasos sanguíneos de la retina, que es el tejido sensible a la luz situado en la parte posterior de ojo. La retina transforma la luz y las imágenes que entran en el ojo en señales nerviosas que son enviadas al cerebro. Para tener una buena visión es necesaria una retina saludable.

Con frecuencia la retinopatía diabética no presenta síntomas hasta que el daño en el ojo es grave, ya que puede haber afectado a una parte importante de la retina antes de que suframos pérdida de visión.

Síntomas: pequeños sangrados, visión borrosa, moscas volantes, sombras o aéreas de visión perdida, dificultad para ver de noche…Muchas personas con esta enfermedad no son conscientes de ella hasta que aparecen los primeros sangrados en el ojo, por eso es importante las visitas regulares al oftalmólogo.

El tratamiento si es en su forma temprana se puede solucionar con un seguimiento por parte del oftalmólogo, en una fase más avanzada la cirugía será la única opción

La diabetes es causante también de cataratas, glaucoma y otros problemas oculares.

Está demostrado que con medidas simples relacionadas con el estilo de vida se puede prevenir la diabetes de tipo 2 o retrasar su aparición, como mantener un peso corporal saludable, realizar alguna actividad física con regularidad, una dieta que contenga entre tres y cinco raciones de fruta y hortalizas diaria, no fumar…

El control de la glucemia (azúcar en la sangre), la presión sanguínea y el colesterol, son sumamente importantes para prevenir la retinopatía diabética.

Desde Todo Óptica te queremos recordar la importancia de cuidar tu vista, es la que nos relaciona con el medio  y la gente que nos rodea. La visión es el sentido más perfecto y evolucionado.

Volver