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| Ventajas del uso de las lentes de contacto

Tienen muchas ventajas. Son más cómodas de llevar, evitan la pérdida de visión periférica, además de percibir los objetos con un tamaño similar al tamaño real. Por este motivo, las lentes de contacto están especialmente indicadas en personas con anisometropía (diferente graduación en ambos ojos). También puedes comprarte las gafas de sol que más te gusten sin preocuparte de si se podrán graduar, no tienes que ir cambiándolas cuando sales/entras a algún sitio y no se empañan con el cambio de temperatura.

Pero quizá conozcas mitos que te pueden echar atrás a la hora de decantarte por las lentillas que desde ya te desmentimos.  Es muy frecuente el miedo a que la lentilla se pierda por detrás del ojo pero te podemos asegurar que es físicamente imposible porque hay una membrana fina que cubre el ojo y que conecta con el lado interior del párpado. Por tanto, es imposible que la lentilla se mueva más allá de la parte frontal del ojo. O el miedo a no poder extraerlas del ojo después de usarlas, pero si te cuesta un poco más de la cuenta, solo tendrás que tener el ojo bien hidratado. Así como tampoco te preocupes porque se te vayan a caer. Si se escoge el tipo de lentilla adecuado y se adaptan debidamente, las lentillas deberían permanecer en su sitio casi todo el tiempo. E incluso en el improbable caso de que una lentilla blanda se moviera de su sitio, permanecería dentro del ojo y podrías volver a colocártela bien y mantener el uso de la lentilla.

La edad es un factor que no influye para su uso. Niños desde los 9 años pueden llevar lentes de contacto sin problema, dependiendo de su madurez y responsabilidad. En el caso de los adultos, hay lentillas bifocales y multifocales para adaptarse a las necesidades visuales de cada persona.
Otra de las ventajas de las lentes de contacto es que son ideales para realizar deporte, sobre todo de contacto para los que supongan movimientos bruscos. Aunque hay gafas adaptadas para deportistas es más cómodo algo que no sientes que lo llevas y además veas con nitidez.
Si bien es verdad, que las lentillas no son recomendables para todo. Por ejemplo, no se aconseja para personas que trabajen con sustancias químicas o en lugares con mucho polvo. Y también se aconseja no utilizarlas en la playa ya que el agua salada y la arena puede dañar la lentilla y el ojo. Tampoco es conveniente abusar de su uso diariamente llevándolas puestas durante todo el día, ya que el ojo puede fatigarse y sufrir sequedad.
Aún así, son más ventajas que inconvenientes y hay ocasiones para todo. Desde estar a la moda con el último modelo de gafas, hasta presumir de ojos con lentes de contacto.

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